
El
educador preescolar que egrese de esta especialidad deberá ser un
profesional, culto y comprometido con los principios de la Revolución y
de la Política Educacional cubana; caracterizado por un elevado sentido
humanista,
una profunda identidad profesional y por el sentido de la
responsabilidad, expresados en el dominio de sus funciones y tareas
profesionales.
Un profesional conocedor de las particularidades fisiológicas y
psicológicas que distinguen el proceso de desarrollo de los niños de 0 a
6 años en cada período evolutivo, que pueda caracterizar y valorar el
desarrollo alcanzado por cada niño en particular y del grupo en general
así como organizar, planificar y dirigir su acción educativa en las
diferentes formas organizativas de la Educación Preescolar, partiendo de
una concepción desarrolladora del proceso educativo.
Un educador que sea capaz de disfrutar junto con los niños y hacerlos
vivir plenamente toda la maravilla que encierra esta edad.
Nuestro punto de partida es el Fin de la Educación Preescolar, o sea,
la educación y el desarrollo integral y armónico de la personalidad de
los niños de 0 a 6 años, lo que se concreta en un objetivo general, que
se expresa de la forma siguiente: lograr el máximo desarrollo integral
posible de cada niño como premisa indispensable de su preparación para
la escuela.